
Y llega esa noche
esa interminable noche
llena de tristeza, de melancolía.
No hay lugar para sonrisas,
la felicidad se ausentó
pero se olvidó de avisar.
Las estrellas perciben el oscuro ambiente
y tratan de ofrecer su máximo resplandor,
pero en cada estrella hay un recuerdo
y en cada recuerdo una lágrima.
El mar trata de escribir su música
con el sonido de las olas al romper,
pero en cada canción hay un recuerdo
y en cada recuerdo una lágrima.
La luna opaca se ve acechada por las nubes
y espera con desesperación la salida del sol,
pero las horas transcurren, el tiempo pasa
y éste no se hace presente.
Hace frío, un frío hiriente
y ya no cuento con el calor de tu pecho para resguardarme.
El único abrazo que siento
es el abrazo del desconcierto, la incertidumbre.
La paz se la llevó el viento
y necesito luz, algún pequeño rayo de sol
pero parece no llegar
y no se cuanto más pueda soportar
esta oscuridad que me agobia...

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